Editorial: El conflicto israelo-palestinoLa historia no perdonará a los líderes mundiales que con cinismo observan la catástrofe humana que se produce delante de sus propios ojos. El silencio y la inacción no distan mucho de la complicidad. La historia no pasará por alto el contraste kafkiano entre Kosovo y Treblinka --donde Occidente intervino justamente y enjuició a individuos en los tribunales internacionales de derechos humanos-- y la complicidad visible y audible de Occidente en la masacre que se perpetra en la banda de Gaza. Llevar a los tribunales a los responsables de estos crímenes es sin duda una cuestión de tiempo. Incluso los israelíes, o tal vez la próxima generación, observarán, al volver la vista atrás, la irónica y cruel semejanza entre los guetos de Auschwitz y Dachau, donde muchos de sus antepasados murieron, y la “solución final” impuesta a la marginada población de Gaza. |